Biografia Jeff Mills

El misterio ha rodeado siempre la trayectoria de Jeff Mills. Su naturaleza seria y silenciosa, muy alejada de la algarabía que rodea habitualmente al mundo del techno, ha impedido a menudo conocer muchos detalles de su biografía. Se sabe, eso sí, que nació y creció en la ciudad de Detroit (Estados Unidos), la cuna del techno actual, aunque ha vivido en diferentes ciudades y en la actualidad reside con su familia en Chicago. Sus primeros pasos en la música los dio como DJ, tanto de radio como de club, mezclando funk y disco music con los discos que le había dejado su hermano mayor, también un hombre del oficio. Pero, a finales de los ochenta, se dio cuenta de debía expresar su creatividad también de otra forma, produciendo música y no sólo pinchándola. Entonces creó el proyecto Final Cut, inspirado por la música industrial y el sonido EBM de Front 242, uno de sus favoritos de aquella época.
En 1990 dio un paso adelante y, alentado por la eclosión de la escena techno de su ciudad, creó con ‘Mad’ Mike Banks el colectivo Underground Resistance, también conocido como UR, una auténtica leyenda del sonido Detroit que fue definido en su día como un cruce entre Kraftwerk y Public Enemy. Es decir, entre la mística del cyborg de los primeros y la retórica política y revolucionaria de los segundos; porque, aunque Mills siempre ha negado el carácter politizado de UR, lo cierto es que ésa ha sido siempre la orientación que Mike Banks le ha dado a su colectivo, una célula anarquista en el corazón del Detroit techno. El colectivo, al que más tarde se fueron añadiendo figuras clave como Robert Hood, Suburban Knight o DJ Rolando, creó su propio sello, denominado precisamente UR, en el que se publicaron discos absolutamente esenciales entre los que destaca la serie X (X-101, X-102 y X-103), en la que el papel de Jeff Mills fue vital. Allí está contenida toda su filosofía, todo su espíritu cósmico y su evocación de la ciudad de Atlantis. No hay que olvidar que Mills es el creador más espiritual de la galaxia techno.
Pero tras la actuación de UR en el Love Parade de Berlín, Jeff Mills decidió abandonar el colectivo para continuar su carrera en solitario. Al principio se estableció en el mismo Berlín, cuyo ambiente, más cercano al techno experimental, le atraía más que el mundo alocado de los raves que se vivía por entonces en Gran Bretaña. Luego se mudó a Nueva York, hasta que finalmente se estableció definitivamente en Chicago. El primer maxi que publicó tras dejar a UR fue “Tranquiliser EP”, todo un precedente del sonido tech-house que firmó como H&M, ya que, en realidad se trataba de una colaboración con su colega de UR, Robert Hood. Esa relación con Hood se mantuvo en los años siguientes, hasta 1994, con la serie de álbumes “Waveform Transmission”: los volúmenes uno y tres son de Mills, y el volumen dos a The Vision, que era uno de los nombres artísticos que usaba Hood. Esta serie, una de las más influyentes del techno de los noventa, ya se publicó con Axis, el sello del propio Jeff Mills, quien poco después creó un segundo sello, Purpose Maker, para dar salida a su producción más orientada a la pista de baile. De esta forma, Axis quedó para los discos de techno más experimental y exploratorio.
De esa época, mitad de los noventa, datan algunos de sus maxis míticos, como “Humana”, “Java” o “The Dancer”. Algunos de ellos aparecieron recogidos en “The Other Day”, una recopilación de sus trabajos para Axis que constituiría en realidad su primer álbum completo. Posteriormente, apareció otra recopilación de sus maxis, esta vez para el sello Purpose Maker, titulada “Purpose Maker Compilation”. Y durante el año 2000 editó nada menos que cinco discos distintos, que en su gran mayoría son nuevas recopilaciones de material publicado anteriormente en formato maxi: “Lifelike” (cuyos créditos de portada incluyen una entrevista con, ejem, su psicoanalista), “From The 21st” (sólo para el mercado japonés), “The Art Of Connecting” y “Every Dog Has Its Day”. El único trabajo realmente nuevo ha sido, de momento, “Metropolis”, un disco que constituye un retorno a la época conceptual de la serie X de UR y que está concebido como una nueva banda sonora para la célebre película expresionista de Fritz Lang (1926), film muy afín al pensamiento de Mills, siempre obsesionado con el futuro, la utopía, la arquitectura y las ciudades imaginarias.
El disco, que fue presentado en el Centro Pompidou de París en septiembre de 2000 con la proyección del film de Lang sirviendo de fondo, es mucho más reflexivo y menos contundente de lo que suele ser su trabajo habitual, que se ha caracterizado siempre por sus atmósferas oscuras y sus ritmos duros, minimalistas y afilados. Entre sus proyectos futuros está la edición de un nuevo disco, “The Eyes of Edward Molten”, que se publicaría en su tercer sello, Tomorrow, y la creación de un nuevo sello, Mission 6277, destinado a albergar trabajos de otros artistas.
Considerado por muchos como el mejor disc-jockey del mundo, sus sesiones son de una intensidad brutal, fundamentalmente basadas en sus propios discos y cosidas con el techno más trepidante, hipnótico, minimalista y tribal que se pueda imaginar. Jeff Mills es un DJ muy físico (a veces el brazo del giradiscos parece la continuación de su propia mano) y lleno de recursos técnicos. Su ritmo selvático le convierte, además, en el más africano de los DJs. Una buena manera de comprobar su estilo, si no se ha asistido a uno de sus flamígeros sets, es escuchar el CD-mix “Mix-Up vol. 2. Live at the Liquid Room, Tokyo”, techno a toda leche y en estado puro.
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